El trigo de diciembre sumó USD 65 por hectárea en una semana.
Cierre del viernes 17/07. La pizarra local cobró de golpe el envión que Chicago había hecho mientras acá era feriado, y el trigo a diciembre pasó de USD 208 a 226,5: el mejor precio desde mayo para una fina que ya está sembrada en un 92%. En la misma semana el petróleo saltó 15% por el cierre de Ormuz y la cuenta de guardar maíz cayó al mínimo de la serie.
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Cierre semana — viernes 17/07/2026 — fuente: IAMC · MATBA-Rofex · BCRA · CBOT · INDEC
Cuánto rinde quedarse en pesos en vez de cubrirse en dólar, semana a semana. El pico del cierre anterior fue el más alto de la serie y duró exactamente siete días: con el Tesoro sacando pesos del mercado y el petróleo en alza, la cobertura recuperó parte de su precio.
El forward de diciembre sobre el contrato cercano, anualizado en dólares. En dos meses el premio por esperar se cortó por la mitad, y esta semana el que se movió fue el precio de hoy: el maíz de julio subió casi el doble que el de diciembre. Está medido en bruto — descontar plástico, embolsado y merma achica todavía más el número.
La curva del día y las tablas VerCerrar
La brecha se cerró por las dos puntas: la letra a fin de agosto bajó de 22,5% a 21,7% y la implícita del futuro subió de 15,9% a 17,5%. Queda una ventaja de 4,2 puntos para el peso, la mitad de la de hace una semana. Adentro de la curva pasaron dos cosas opuestas: el tramo corto cedió con el dato de inflación del martes y el tramo largo subió después del resultado fiscal del jueves — la letra a un año pasó de 24,4% a 25,2%.
01 — La pizarra pagó la deuda que tenía con el trigo
El lunes 13 el mercado local abrió debiendo: durante el fin de semana largo de la Independencia Chicago había subido el trigo 7% con la pizarra de Rosario congelada. Esa deuda se saldó rápido y con intereses. El trigo con entrega en diciembre —el precio al que se está sembrando la fina— cerró la semana en USD 226,5, contra los 208 del cierre anterior: son 18,5 dólares por tonelada y, a un rinde de 35 quintales, unos 65 dólares por hectárea más de ingreso esperado sobre un lote que recién está en expansión foliar.
Lo que empujó a Chicago no vino de China: vino del Mar Negro. Entre el 6 y el 15 de julio fueron atacados 136 buques vinculados a Rusia en el Mar de Azov y el tráfico de esa vía cayó de 132 barcos a 43. Sobre eso se apiló un recorte de la cosecha europea de trigo blando —nueve millones de toneladas menos que en 2025 por el calor de junio— y un derrumbe de las exportaciones rusas de julio, el peor mes desde 2017. Casi todo el salto ocurrió en una sola rueda, el miércoles 15, cuando el trigo duro de Kansas tocó su límite diario.
En el lote la campaña avanza sin sobresaltos. La siembra de trigo llegó al 92% de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas, con la totalidad del área en condición entre normal y excelente y el 96% de los lotes en humedad adecuada u óptima. Las demoras que quedan no son por falta de agua sino por lo contrario: falta de piso por exceso de humedad en el centro y el sur. Y las heladas de principios de mes —hasta ocho grados bajo cero— dejaron hojas quemadas en las variedades sensibles, y ninguna fuente reporta pérdida de potencial.
El oeste es otra historia, y más chica: en Henderson julio lleva 10,6 milímetros, y la lluvia de 19 que el pronóstico prometía para el sábado 11 terminó siendo 0,1. El cultivo todavía no lo acusa —tira del agua que cargó abril, cuando cayeron cien milímetros—, pero el perfil no recarga desde junio. Quien quiera mover el resultado de la hectárea con su propio rinde y sus costos lo tiene en la calculadora de margen.
02 — La cuenta del maíz guardado se achicó un tercio
Mientras el trigo subía, la otra cuenta del maíz se encogía en silencio. Guardar maíz hasta diciembre paga hoy 7,0% anual en dólares, contra 10,5% hace una semana y 14,8% a fines de mayo: el número más bajo desde que llevamos la serie. Y el motivo no es que diciembre haya bajado, sino que el cercano subió casi el doble de rápido —3,8% contra 2,3%—, hasta USD 187,4.
Traducido a medida de campo: la diferencia entre vender ahora y vender en diciembre, sobre un silobolsa de 200 toneladas, pasó de USD 1.580 a 1.100 en una semana, y sin descontar todavía plástico, embolsado, merma ni comercialización. El tramo corto es el que se aplastó del todo: de julio a septiembre el mercado ofrece hoy menos de dos puntos anuales por dos meses de guarda.
Detrás hay un dato de mostrador que lo explica. Los exportadores llevan compradas 29,1 millones de toneladas de maíz y el local corrió más que Chicago —3,8% contra 1,5%—, con el premio de la plaza en unos 27 dólares por tonelada. Alguien está pagando por tener el grano acá y ahora. Con la soja pasa lo contrario: tiene precio hecho apenas el 27% de la cosecha, contra el 41% a la misma altura del año pasado. Vendió el maíz y se sentó sobre la soja.
Del lado de los costos, la semana trajo un movimiento fuera de escala. El petróleo subió 15,5% y cerró en USD 82,5 el barril de WTI, con el Brent en 88,1, después de que Irán declarara cerrado el Estrecho de Ormuz el 11 y el 12 de julio. El paso ya venía estrangulado: el 9 y el 10 cruzaron entre doce y diecisiete buques, contra más de setenta diarios después del alto el fuego de junio, por donde circula la quinta parte del crudo marítimo del mundo. Es la mayor suba semanal del crudo desde que este boletín lleva registro. Por ahora el gasoil no lo acusó —el precio de referencia local sigue con el esquema de amortiguación— y la urea se movió apenas, entre 550 y 570 dólares la tonelada. Es una transmisión que llega con retraso, no una que no llegue.
03 — La curva en pesos se partió en dos
El récord financiero del cierre anterior no llegó a cumplir una semana. Quedarse en pesos rinde ahora unos 4,2 puntos más que cubrirse en dólar a fin de agosto, contra los 6,6 del cierre anterior. Puesto en magnitud honesta, 4,2 puntos anuales son unos tres pesos y medio por cada mil pesos en un mes: la ventaja existe, pero no es el tipo de número que cambia una decisión de campaña.
Adentro de la curva pasaron dos cosas de signo opuesto. El martes el INDEC publicó una inflación de junio de 1,9% mensual, la más baja en diez meses y la primera bajo el 2% desde agosto de 2025, y el tramo corto en pesos cedió detrás del dato. El jueves se conoció el resultado fiscal de junio —déficit primario mensual por primera vez desde 2023, con el aguinaldo previsional y el corrimiento de un vencimiento impositivo adentro— y el tramo largo hizo lo contrario: el bono a un año pasó de 24,4% a 25,2% y el riesgo país cerró en 419 puntos, diecisiete arriba en la semana.
El contado, en el medio, bajó: el mayorista cerró en $1.480,12, un 0,7% menos, y quedó 19% abajo del techo de la banda. Pero el dato que le importa a quien vende grano no es esa baja semanal sino la otra cuenta: en lo que va de 2026 el dólar oficial subió 1,6% mientras la inflación del primer semestre fue 16,8%. Y la oferta que empujó esa apreciación no salió del campo. El BCRA compró USD 1.154 millones, su mejor semana desde 2023 —el 41% de todo lo operado—, con buena parte de esos dólares llegando por colocación de deuda: obligaciones negociables y deuda provincial llevan aportados USD 8.093 millones en 2026.
Del otro lado, el complejo agroexportador liquidó en junio USD 3.007 millones, un 18% menos que un año atrás, y cerró el semestre 13% abajo. Los dos números juntos describen algo que conviene mirar sin dramatismo: la oferta que hoy sostiene al tipo de cambio que enfrenta el productor está viniendo de una ventanilla que no es la suya.
Al Grano
Al Grano es un boletín de análisis económico-financiero con fines informativos y educativos. No constituye recomendación de inversión, asesoramiento financiero personalizado, ni oferta de compra o venta de instrumentos financieros. Las decisiones de inversión son responsabilidad exclusiva del lector, quien debe evaluar su perfil, horizonte y tolerancia al riesgo. Datos al cierre del 17/07/2026; precios sujetos a variación.
La lluvia que el pronóstico anunciaba para el sábado 11 —unos 19 milímetros— terminó en 0,1. El agua había caído el viernes anterior y fueron 5,8 mm. Después vinieron cinco días seguidos de sol pleno, con 22° el jueves, y recién el viernes 17 entraron otros 4,7 mm.
Lluvia del mes · 10,6 mm en julio al 17/07 (Henderson) · meses completos: abril 100,6 · mayo 16,0 · junio 46,6
Zona núcleo (Pergamino): mismo patrón, 5,3 mm en la semana y todos el viernes 17.
A nivel país el cultivo no acusa nada: la Bolsa de Cereales reporta el 96% de los lotes con humedad entre adecuada y óptima, y las demoras de siembra que quedan son por exceso de agua en el centro y el sur, no por falta. El contraste es zonal. Acá el perfil viene descargándose desde junio y la fina tira del agua que cargó abril, cuando cayeron 100 milímetros. Con el cultivo en expansión foliar todavía hay margen; la demanda diaria de agua recién empieza a apretar más adelante.
Es el último dato mensual disponible: el de julio recién sale a principios de agosto. Sirve de contrapeso a la semana en que el BCRA hizo su mayor compra desde 2023. El complejo agroexportador liquidó en el semestre unos dos mil millones de dólares menos que un año atrás, y la oferta que hoy empuja al mercado de cambios está llegando por colocación de deuda corporativa y provincial.
Glosario de esta ediciónVer términosCerrar· 8
- El "premio" del grano
- Cuánto paga la pizarra local por encima del FAS teórico —lo que la exportación puede pagar acá después de descontarle al valor FOB la retención, el flete y los gastos—. Cuando es positivo, el comprador de acá está pagando más que esa referencia — por demanda interna o por exportadores que necesitan originar. También se puede ensanchar por el tipo de cambio: esa es la versión más frágil, porque dura lo que dure el dólar, no lo que valga el grano.
- La cuenta peso − cobertura
- A un mismo vencimiento: la tasa de una letra en pesos (LECAP) menos la tasa implícita del dólar futuro (Rofex). Positiva, quedarse en pesos rinde más — si el dólar termina donde el futuro lo marca. Negativa, la cobertura paga más. No es una recomendación: es el precio relativo del seguro de tipo de cambio, semana a semana.
- Tasa implícita del futuro
- La tasa anual que surge de comparar el precio del dólar futuro con el dólar de hoy. Mide cuánta suba del dólar tiene ya puesta en precio el mercado hasta ese vencimiento: implícita alta, el mercado espera que el dólar corra; implícita baja, espera que se quede.
- La cuenta del silobolsa (carry)
- La diferencia entre el precio del grano para entrega cercana y para entrega en diciembre, anualizada: lo que el mercado paga —en dólares— por guardar y entregar más adelante. Se puede fijar vendiendo el contrato de diciembre en MATBA. Es una cuenta bruta: no descuenta el costo del embolsado, la merma ni los gastos de comercialización, y supone que el grano conserva calidad.
- La banda cambiaria
- Desde enero de 2026 el dólar oficial flota entre un piso y un techo definidos por el Banco Central; adentro de ese corredor el precio lo pone el mercado, sin pauta oficial. Por eso las ediciones citan a qué distancia del techo viene operando el dólar: es la medida de cuánto aire le queda al movimiento.
- TNA / TEM
- Dos formas de decir la misma tasa. La TNA es la tasa nominal anual —el número grande, para comparar—; la TEM es la efectiva por mes, lo que rinde de verdad cada treinta días. Multiplicar la TEM por doce da la TNA. Cuando esta carta compara la letra en pesos contra el dólar futuro, las mide a las dos en la misma base para que la resta sea limpia.
- LECAP / BONCAP
- Letras y bonos del Tesoro en pesos a tasa fija capitalizable: la referencia de qué paga quedarse en pesos. TNA es la tasa nominal anualizada; TEM, la efectiva por mes. En el gráfico de curvas son la línea que se compara contra el dólar futuro.
- Riesgo país (EMBI)
- El sobreprecio, en puntos básicos (pb), que la deuda argentina paga por encima de la de Estados Unidos —100 pb equivalen a un punto porcentual—. Baja cuando el mercado ve menos riesgo de que el país no pague; es un termómetro del crédito soberano, no del dólar.
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