El trigo saltó al 81% sembrado entre heladas de −3°.
Cierre del viernes 03/07. Otra semana sin lluvia le dio piso a las sembradoras —el trigo avanzó 15 puntos en siete días— y trajo las heladas más duras del año, con el perfil todavía cargado por debajo. En la pantalla financiera pasó algo menos visible: el Tesoro soltó los pesos que no renovó, las tasas cortas bajaron y quedarse en pesos volvió a pagar, frente a cubrirse en dólar, como nunca en esta serie.
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Cierre semana — viernes 03/07/2026 — fuente: IAMC · MATBA-Rofex · BCRA · CBOT (cerró jueves por feriado)
Cuánto rinde quedarse en pesos en vez de cubrirse en dólar, a julio, semana a semana. La brecha se abrió de golpe cuando el Tesoro soltó los pesos que no renovó — pero el mercado ya daba por hecha la misma calma en junio, justo antes de que el dólar subiera 4%.
La curva del día y las tablas VerCerrar
La brecha más ancha desde que arrancó esta serie en mayo, y no la abrió el peso: la letra a julio BAJÓ de 22,4% a 19,7%. La abrió el futuro, que se desinfló de 22,1% a 13,9% cuando el mercado decidió que el grueso de la suba del dólar ya pasó. El futuro de julio quedó apenas 1,1% arriba del contado. El mercado daba por hecha la misma calma a principios de junio — y el dólar subió 4% en tres semanas.
01 — La sembradora aprovechó lo que el trigo empieza a sufrir
La semana no trajo ni una gota sobre el oeste —van tres así— y trajo el frío más duro del año: mínimas de −2° el jueves y −3° el viernes, con máximas que no pasaron de un dígito. La misma seca tiene dos caras. La buena: dio piso, y la siembra que venía frenada se destrabó — el trigo pasó del 66% al 81% del área nacional en una sola semana. La que hay que vigilar: el trigo ya implantado vive de las reservas de mayo, y aunque el 93% del área conserva humedad adecuada, la primera lluvia del pronóstico recién asoma el viernes, y débil.
Del lado de los costos, la baja de la urea tocó fondo operativo: el mayorista local quedó en USD 520-540 la tonelada, con el piso pegado a la paridad de importación —ya no hay mucho más para comprimir por ese lado—, y según el relevamiento de IF Ingeniería en Fertilizantes reapareció la demanda: los que compran nitrógeno ahora no lo hacen para el trigo, sino para el maíz que viene. La cuenta quedó planteada para el que arma la fertilización de la gruesa 2026/27: la urea vale 40% menos que hace siete semanas y su piso ya está pegado al costo de importarla — lo que había para ganar esperando, en buena parte, ya se ganó.
02 — El premio del maíz se achicó, y por el motivo bueno
Chicago cerró el jueves por el feriado del 4 de Julio, y cerró arriba: el maíz subió 3% en la semana del informe de área y stocks del USDA —que sorprendió con menos trigo sembrado del esperado en Estados Unidos— y el trigo acompañó con 2,1%. La pizarra local, otra vez, no trasladó la mejora: el maíz de Rosario quedó clavado en USD 178.
La diferencia con otras semanas está en el detalle: el premio del maíz —lo que la plaza local paga por encima de su valor teórico de exportación— se achicó de unos 30 a unos 25 dólares porque subió el mundo, no porque bajara Rosario. Es la manera menos dolorosa de perder premio: el que tiene maíz cobra lo mismo, y el precio de afuera le acortó la ventaja. El trigo de diciembre, después del golpe de la semana pasada, se estabilizó en USD 207 —el precio al que hoy se puede fijar la fina en MATBA—, todavía unos 24 dólares por hectárea abajo de lo que prometía a principios de junio, a 35 quintales. La soja fue la floja de la semana: cedió 1,6% en una plaza local sin demanda, con su premio reducido a unos 6 dólares.
03 — Quedarse en pesos pagó como nunca en la serie
Para el que tiene los pesos de la gruesa, la semana dejó una sola cuenta, y es la del gráfico de arriba: quedarse en pesos a julio rinde 5,7 puntos más que cubrirse en dólar, lo más ancho desde que arrancó esta serie en mayo. La letra paga 19,7%; el futuro dice que el dólar sube apenas 1,1% de acá a fin de mes. La diferencia —unos cuatro pesos por cada mil, en el mes— es lo que se cobra por creerle a esa calma.
La trastienda arranca el martes. Ese día el Tesoro renovó solo el 81% de lo que vencía y soltó unos cuatro billones y medio de pesos a la calle, entre lo no renovado y recompras de letras. Con más pesos dando vueltas, las tasas cortas cedieron: la caución a un día —lo que cuesta pedir pesos de un día para otro en la bolsa— bajó de 24,5% a 20,6%. La letra a julio la siguió, de 22,4% a 19,7%. Y el dólar futuro, que se alimenta de esas mismas tasas, se desinfló hasta 13,9%. No la abrió el peso subiendo: la abrió el futuro cayendo.
Conviene no comprar la calma sin mirar la contra. El mercado daba por hecha la misma foto a principios de junio, y tres semanas después el dólar había subido 4%. Y hay un dato que incomoda: el interés abierto del futuro de julio —los contratos que siguen vivos— creció casi 50% contra la misma altura del mes pasado. Alguien sigue comprando el seguro aunque el mercado lo regale.
Para el que en vez de pesos tiene maíz, la cuenta no cambió: guardarlo hasta diciembre paga unos 10 puntos y medio anualizados en dólares, cuenta bruta sin el costo de la bolsa. El silobolsa no le cree a nadie — fija el precio de diciembre en MATBA y listo. De fondo, el dólar sumó su tercera semana en alza —rozó el jueves el récord nominal— y el riesgo país bajó a 415 puntos, el menor desde abril de 2018.
El mercado pasó en una semana de cobrar el seguro de dólar a precio pleno a casi regalarlo. Lo único que no bajó fue la cantidad de gente que lo sigue comprando.
Al Grano
Al Grano es un boletín de análisis económico-financiero con fines informativos y educativos. No constituye recomendación de inversión, asesoramiento financiero personalizado, ni oferta de compra o venta de instrumentos financieros. Las decisiones de inversión son responsabilidad exclusiva del lector, quien debe evaluar su perfil, horizonte y tolerancia al riesgo. Datos al cierre del 03/07/2026; precios sujetos a variación.
Arranca helado y seco: mínimas bajo cero hasta el lunes (−2° el sábado) y máximas de un dígito, aflojando desde el martes. Recién el viernes asoma la primera chance de lluvia en un mes, y débil.
Lluvia del mes · Perfil con humedad adecuada en el 93% del área (BCBA) · sin recarga hace tres semanas
Zona núcleo (Pergamino): unos 3 mm el domingo; heladas parejas a las del oeste.
Van tres semanas sin agua sobre el oeste: el trigo vive del perfil que dejó mayo —el 93% del área nacional sigue con humedad adecuada— pero la primera lluvia de julio, si llega el viernes, es poca. La cuenta de agua de la fina empieza a correr.
El agro liquidó en junio un 12% más que en mayo, aunque 18% menos que un año atrás. CIARA-CEC lo dijo sin vueltas: el período de mayor liquidación de la gruesa comienza a quedar atrás. Menos dólares del campo por delante — el trasfondo de un tipo de cambio más firme.
Glosario de esta ediciónVer términosCerrar· 10
- La cuenta peso − cobertura
- A un mismo vencimiento: la tasa de una letra en pesos (LECAP) menos la tasa implícita del dólar futuro (Rofex). Positiva, quedarse en pesos rinde más — si el dólar termina donde el futuro lo marca. Negativa, la cobertura paga más. No es una recomendación: es el precio relativo del seguro de tipo de cambio, semana a semana.
- Tasa implícita del futuro
- La tasa anual que surge de comparar el precio del dólar futuro con el dólar de hoy. Mide cuánta suba del dólar tiene ya puesta en precio el mercado hasta ese vencimiento: implícita alta, el mercado espera que el dólar corra; implícita baja, espera que se quede.
- La cuenta del silobolsa (carry)
- La diferencia entre el precio del grano para entrega cercana y para entrega en diciembre, anualizada: lo que el mercado paga —en dólares— por guardar y entregar más adelante. Se puede fijar vendiendo el contrato de diciembre en MATBA. Es una cuenta bruta: no descuenta el costo del embolsado, la merma ni los gastos de comercialización, y supone que el grano conserva calidad.
- El "premio" del grano
- Cuánto paga la pizarra local por encima del valor teórico de exportación (precio Chicago menos retención). Cuando es positivo, el comprador de acá está pagando más que esa referencia — por demanda interna o por exportadores que necesitan originar. También se puede ensanchar por el tipo de cambio: esa es la versión más frágil, porque dura lo que dure el dólar, no lo que valga el grano.
- TNA / TEM
- Dos formas de decir la misma tasa. La TNA es la tasa nominal anual —el número grande, para comparar—; la TEM es la efectiva por mes, lo que rinde de verdad cada treinta días. Multiplicar la TEM por doce da la TNA. Cuando esta carta compara la letra en pesos contra el dólar futuro, las mide a las dos en la misma base para que la resta sea limpia.
- Caución
- Un préstamo de pesos de muy corto plazo —un día, una semana— garantizado con títulos, dentro de la bolsa. Su tasa es lo que cuesta esos pesos de un día para otro: cuando sobran pesos en la plaza, baja; cuando faltan, sube. Es el termómetro más inmediato de cuán apretada o suelta está la liquidez.
- Interés abierto
- La cantidad de contratos de futuro que siguen vigentes —sin cerrar— en una posición. Sube cuando entra plata nueva a esa apuesta. Sirve para leer la convicción detrás de un precio: un movimiento con interés abierto en alza tiene gente nueva atrás; sin eso, es solo unos pocos operando.
- Rollover (renovación)
- En una licitación del Tesoro, qué parte de lo que vence se renueva colocando letras nuevas. Rollover del 100% = se renovó todo. Menos de 100% = el Tesoro devolvió pesos a la calle, y esos pesos que quedan dando vueltas son los que suelen aflojar las tasas cortas.
- Riesgo país (EMBI)
- El sobreprecio, en puntos básicos (pb), que la deuda argentina paga por encima de la de Estados Unidos —100 pb equivalen a un punto porcentual—. Baja cuando el mercado ve menos riesgo de que el país no pague; es un termómetro del crédito soberano, no del dólar.
- LECAP / BONCAP
- Letras y bonos del Tesoro en pesos a tasa fija capitalizable: la referencia de qué paga quedarse en pesos. TNA es la tasa nominal anualizada; TEM, la efectiva por mes. En el gráfico de curvas son la línea que se compara contra el dólar futuro.
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