El petróleo cayó 11% y descomprime el costo de la urea para la fina.
Cierre del 29/05. Semana de costos a la baja para el productor: el crudo cayó 11% —y con él, la presión sobre la urea—, mientras el lunes arranca la baja de retenciones al trigo y la cebada. En la pizarra, Chicago cerró en baja en todo el complejo (el trigo, −5,5%), pero el precio local no acompañó: el premio del maíz se amplió y el trigo volvió a terreno positivo. En lo financiero, el riesgo país tocó su menor nivel en cuatro meses y las reservas treparon a máximos de años; el dólar oficial subió 1,2% en la semana —aunque en 2026 todavía acumula una baja— y la cuenta de pesos contra cobertura quedó igual.
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Cierre semana — viernes 29/05/2026 — fuente: IAMC · MATBA-Rofex · BCRA · CBOT
La semana pasada la cuenta se había dado vuelta: cubrirse en dólar pasó a rendir más que devengar pesos. Esta semana se sostuvo sin profundizarse —la cobertura sigue ganando de junio a agosto por algo menos de un punto— y recién a septiembre el peso vuelve a asomar. La novedad de la semana no estuvo en las tasas, sino en el crudo.
01 — El petróleo cayó 11%, y eso afloja el costo de la urea
El dato de la semana para el productor no estuvo en la pizarra de granos, sino en el tablero del crudo. El Brent cerró el viernes en USD 92, 11% abajo en la semana (venía de USD 103); el WTI cayó casi 10%. Es el segundo retroceso semanal seguido: la prima geopolítica que había trepado en abril con la tensión en el estrecho de Ormuz se fue descomprimiendo.
¿Por qué le importa al que siembra? Porque la urea se fabrica con gas y su precio sigue de cerca al del petróleo. El nitrógeno para la fina venía subiendo desde marzo, y el alivio del crudo ya empezó a llegar al puerto. Pero la cuenta del fertilizante sigue cara: a precio de hoy hacen falta unas 3,8 toneladas de maíz para comprar una de urea —mejor que el pico de abril, todavía peor que las 3,4 de hace un año—. El crudo bajó y empujó la puerta; el costo del nitrógeno recién empieza a aflojar, justo cuando se define cuánto poner en el trigo y la cebada.
A eso se suma que este lunes arranca la baja de retenciones al trigo y la cebada, de 7,5% a 5,5%, anunciada la semana pasada. Sobre un precio de exportación cercano a USD 235 la tonelada, son unos USD 5 por tonelada que quedan del lado del productor.
De cara a las próximas semanas, llega el agua: el pronóstico trae lluvias sobre Henderson para la primera semana de junio —cerca de 65 mm—, bastante menos en la zona núcleo. Para implantar la fina es bienvenida, salvo que se pase y deje los lotes sin piso para entrar a sembrar.
02 — Chicago cerró en baja, pero el precio local no acompañó
En los granos, la semana cerró en baja en Chicago. Cayó todo el complejo: la soja apenas (−0,8%), el maíz más (−3,6%) y el trigo fue el más golpeado, −5,5% en la semana. Pesa una cosecha estadounidense que avanza rápido y sin sobresaltos de clima.
La pizarra local, en cambio, no acompañó la caída, y ahí está el dato para el que tiene mercadería: cuando Chicago baja y Rosario se sostiene, el premio del precio local sobre su valor teórico se amplía. El maíz, que en la última edición pagaba unos USD 14 por tonelada por encima de su FAS teórico, hoy paga cerca de 19. El trigo, que venía por debajo de lo que en teoría le correspondía, volvió a terreno positivo: alrededor de USD 10 por encima. La soja quedó en paridad.
Es la contracara de un Chicago en baja: el productor que vende contra el mercado local queda mejor parado en términos relativos. El maíz sigue al frente, como ya en la primera edición de esta carta.
03 — Riesgo país abajo, reservas arriba, dólar que sube en la semana
Una corriente de fondo ayuda a leer el resto: en mayo el agro liquidó USD 2.677 millones, 7% más que en abril, y acumula más de USD 10.300 millones en el año. Buena parte de esos dólares los compra el Banco Central, que así suma reservas; en paralelo, el dólar oficial siguió subiendo despacio.
La semana financiera dejó señales en las dos direcciones. El riesgo país bajó a 493 puntos, su menor nivel en cuatro meses —sigue siendo alto, pero el mercado viene exigiendo algo menos para financiar a la Argentina—, y las compras del Banco Central llevaron las reservas a máximos de varios años.
El que mostró un cambio de ritmo fue el dólar oficial. El mayorista cerró en $1.410 y subió 1,2% en la semana, su mayor avance semanal del año. Vale la aclaración: no hay un crawling peg que lo empuje —desde enero el tipo de cambio flota dentro de una banda, hoy bien lejos del techo (cerca de $1.760)—, así que el movimiento lo puso el mercado, no una pauta oficial. En el año, de hecho, el oficial todavía acumula una baja del 3,2%.
¿Y la cuenta de los pesos, esa que en la edición pasada terminó de darse vuelta? Quedó donde estaba. Cubrirse en dólar futuro sigue rindiendo algo menos de un punto más que dejar los pesos en una letra, de junio a agosto; recién a septiembre la letra en pesos vuelve a asomar la cabeza. La semana pasada el titular fue “se dio vuelta”; esta semana es “se sostuvo”. Dos curvas que se cruzaron y, por ahora, caminan pegadas.
Al Grano
Semana lluviosa en Henderson: chaparrones de miércoles a domingo, con acumulados cerca de 65 mm. Temperaturas suaves para junio, máximas de 15 a 19°.
Zona núcleo (Pergamino): bastante más seca, apenas unos 12 mm en la semana.
Agua de sobra para arrancar la fina en el oeste; si sigue, el riesgo pasa a ser la falta de piso para entrar a sembrar.
El agro liquidó más en mayo que en abril. Buena parte de esos dólares los compra el Banco Central para sumar reservas.
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