El productor de zona núcleo cobra el maíz USD 8 por tonelada más caro que un farmer de Iowa.
Cierre del 8/05. Por cuarta semana seguida la pizarra de Rosario paga el maíz por encima de Chicago: es el único de los tres granos que paga de más (USD 23/t sobre su fórmula teórica). Soja y trigo pagan lo que dicta la cuenta —la brecha es retención y flete, no falta de captura—. Y con los pesos de una venta ya hecha, dejarlos rindiendo en una letra todavía le gana a cubrirse en dólar, por casi dos puntos.
La pantalla del cierreVer tablero completoCerrar tablero· 17 filas
Cierre semana — viernes 8/05/2026 — fuente: Cám. Arbitral BCR · IAMC · CME · Infocampo
La curva en pesos (LECAP) corre por encima de la del dólar futuro (Rofex) en todos los plazos: devengar pesos paga más que cubrirse. A fin de mayo, la diferencia es de casi dos puntos a favor del peso.
01 — El maíz que paga más que en Iowa
Por cuarta semana seguida, la pizarra de Rosario cerró el viernes pagando el maíz por encima de Chicago. No es una forma de decir: son USD 8 por tonelada más de lo que cobra, al mismo tiempo, un productor de Iowa.
Y eso va contra lo que dicta la cuenta. Con 8,5% de retención, el maíz local debería pagar unos USD 15 abajo del precio internacional. Paga arriba. El premio neto —lo que la pizarra te da por encima de su fórmula teórica— es de USD 23 la tonelada: el único de los tres granos que te paga de más.
¿Por qué? Tres cosas tirando para el mismo lado: la cosecha gruesa descargando, los exportadores cargando embarques ya comprometidos, y una oferta interna que todavía no alcanza para cubrirlos. El lunes el USDA publica su informe global de oferta y demanda (el WASDE), y ahí está la pregunta para el que tiene maíz sin precio: si el informe muestra stocks abundantes en el mundo, Chicago afloja y el premio local se ensancha en vez de cerrarse.
02 — Soja y trigo: la brecha que no es lo que parece
Con la soja y el trigo la historia es otra, y conviene entenderla bien para no leerla mal. La soja de Rosario paga unos USD 124 menos que Chicago. Suena a que el productor argentino “pierde” contra el mundo. No es así: casi toda esa diferencia es la retención (24% en soja) más el flete y los gastos. Descontado eso, paga prácticamente lo que la fórmula dice. La brecha no es falta de captura; es el Estado y la logística. El trigo, lo mismo: queda casi clavado sobre su FAS teórico. Y el girasol sigue en su récord del ciclo, sostenido por las aceiteras y la demanda de China e India.
Donde sí aprieta el calendario es en la urea. El maíz a USD 188 y la urea puesta en puerto a USD 710-730 dan una relación de 3,8 toneladas de maíz por cada tonelada de fertilizante; hace un año eran 3,4. ¿La causa? El petróleo: la tensión en el estrecho de Ormuz mantiene al Brent arriba de USD 100, y el gas con el que se fabrica la urea se mueve con él. Mientras no descomprima, la cuenta de la fina 2026/27 carga ese costo en silencio.
03 — Y con los pesos de lo vendido
Hasta acá el grano. Pero el productor que ya vendió tiene una segunda decisión, y es financiera: qué hacer con esos pesos hasta que los necesite. Esta semana la cuenta da, por poco, a favor del peso. Una letra del Tesoro a fin de mayo rinde 20,6% anual; cubrir esos mismos pesos comprando dólar futuro al mismo vencimiento, 18,7%. La diferencia —casi dos puntos a favor de quedarse en pesos— se repite a lo largo de toda la curva, como muestra el gráfico de arriba.
Ojo con cómo se lee: no es una apuesta contra la inflación (ahí el peso corto todavía pierde). Es una apuesta contra el dólar. Por estas semanas, dejar la plata rindiendo en pesos le gana a cubrirse, y mayo juega a favor porque es el pico de liquidación del agro y entran más pesos al sistema. El jueves sale la inflación de abril: si confirma el 2,6% que espera el mercado, la curva en pesos puede aflojar y esa diferencia empezar a achicarse. Es el número a mirar.
Al Grano
Compartila con un colega productor, asesor agronómico o contador. Cada reenvío nos ayuda a llegar a más gente del sector.